Tartamudez

tartamudez

¿Qué origen tiene la tartamudez?

Con el desarrollo del lenguaje el niño aprende a seleccionar las palabras más adecuadas para expresar una idea y a combinarlas siguiendo las normas gramaticales y fonéticas de su lengua. Naturalmente, al principio tiene dudas y su habla puede mostrar detenciones y repeticiones (etapa de tartamudez transitoria) pero poco a poco, va aprendiendo a encadenar armónicamente unos elementos con otros y obtiene un habla fluido. Si en algún momento de este aprendizaje aparece algún factor que le perturba, es posible que quede fijado un automatismo de disfluencia.

Factores de riesgo

Es más probable que la disfluencia quede fijada si es un niño de sexo masculino y tiene otros familiares tartamudos. También si a la disfluencia se le asocia un retraso o trastorno de lenguaje o habla. Es preciso añadirle algunos aspectos psicológicos que, combinados con situaciones familiares o ambientales, transitorias o permanentes, contribuyen al mantenimiento del trastorno.

¿Qué hacer para evitarla?

Lo más importante es actuar en el terreno de la prevención, haciendo un seguimiento del niño de riesgo y dar pautas de actuación a la familia y a la escuela. Básicamente el niño ha de contar con:

  • Un modelo de habla clara y no muy rápida
  • Tiempo y espacio para poder hablar confiadamente
  • Sentirse atendido y escuchado para aquéllo que quiere comunicar y no constantmente examinado y aconsejado con motivo de su habla

Tan solo con estas medidas, un enorme porcentaje de niños supera la etapa de tartamudez inicial y el problema desaparece. Cuanto menos consciente lo sea el niño, menos probable será que el trastorno se cronifique.

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Tratamiento de la Tartamudez

Si a pesar de todo la tartamudez se va consolidando, requerirá un tratamiento que, sin negar posibles apoyos de tipo psicológico convenientes en algunos casos, vaya dirigido a facilitar nuevos recursos de fluidez para afrontar el trastorno.

En el caso del adolescente o el adulto, paciente y terapeuta analizarán conjuntamente cómo y por qué se producen los momentos de habla fluido y disfluente.

La comprensión de qué mecanismos de velocidad y volumen, coordinación fono – respiratoria, entonación, gestualidad, estructura del discurso, pausas, etc., se activan en cada caso, ayudará al propio sujeto a progresar en el control del problema por medio del reconocimiento, el entrenamiento y el nuevo aprendizaje.